La tradición funeraria tibetana del entierro celestial (Jhator)
La práctica funeraria budista tibetana documentada — observada en toda la meseta tibetana durante aproximadamente 1.000+ años — en la que el cuerpo del fallecido es desmontado ritualmente por un *rogyapa* designado (rompedor de cuerpos) en un terreno designado de entierro celestial y ofrecido a los buitres (principalmente buitres leonados del Himalaya); la práctica está documentada como la forma funeraria dominante para los laicos y la mayoría de los monjes en toda la Región Autónoma del Tíbet, Qinghai y las áreas culturales tibetanas de Sichuan, Gansu y Yunnan, enmarcada dentro de la doctrina budista documentada de la impermanencia corporal y la realidad ecológica documentada de la meseta alta sin árboles.
Por qué importa este hábito
- Mental: La finalización funeraria digna, ecológicamente apropiada y doctrinalmente coherente documentada produce una finalización del duelo integrada documentada dentro del marco doctrinal budista tibetano.
- Social: La observancia documentada de cohesión comunitaria produce efectos sostenidos documentados de coherencia comunitaria y transmisión doctrinal.
- Health: La práctica produce beneficios ecológicos documentados — la población documentada de buitres leonados del Himalaya está documentada como significativamente apoyada por la alimentación regular en el terreno de jhator.